En 1852 Levi Strauss, un inmigrante de Baviera, abrió una mercería en San Francisco, en plena fiebre del oro californiana. Su actividad cotidiana le permitió detectar una necesidad entre los trabajadores locales: prendas que resistieran a todo. Junto con el sastre Jacob Davis tuvo la intuición de combinar refuerzos de remaches de cobre y un tejido extremadamente resistente, el denim: así nació en 1873 el primer traje de trabajo a la cintura. Hoy llamamos a esa prenda "vaqueros azules".